Cuando este aminoácido pierde su parte carboxílica, es decir, el COOH, se convierte en histamina. La histamina es un potente vasodilatador que se libera en aquellas zonas donde ha habido un trauma, una inflamación o un proceso alérgico. Esta dilatación de los vasos sanguíneos hace que pueda transcurrir más sangre hacia la zona afectada, de ahí que se enrojezca y que baje la presión sanguínea y así evitar males mayores.
Sin embargo, cuando esta dilatación es duradera en el tiempo puede ser incómoda y peligrosa, por ello en los procesos alérgicos se toman antihistamínicos. Así dejamos de estornudar, y la piel pierde su acaloramiento, picores y vuelve a su textura adecuada.
Estos aminoácidos están unidos a través del enlace peptídico para formar la secuencia de polipetídica o proteína. El enlace peptídico consiste en la unión del OH del COOH del primer aminoácido con un H del NH3 del segundo aminoácido. Cuando reaccionan estos átomos se libera agua. Este tipo de agua es líquido metabólico que en cantidades mínimas nos hidrata.