La cúrcuma es una especia de color amarillo-naranja intensa, utilizada por sus propiedades culinarias y medicinales desde hace miles de años, especialmente en Asia. Se obtiene del rizoma (tallo subterráneo) de la planta Curcuma longa, perteneciente a la familia del jengibre. Su principal componente activo es la curcumina, una sustancia que le da su color característico y que le otorga propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Se utiliza en la gastronomía, como ingrediente principal del curry, y como suplemento alimenticio, siendo importante consultar a un especialista antes de su consumo.
Tomar cúrcuma todos los días, requiere precaución y moderación, respetando la dosis recomendada y evitando su uso en personas con ciertas condiciones médicas. Las dosis excesivas de suplementos concentrados pueden ser perjudiciales para el hígado, causar problemas digestivos, afectar la coagulación sanguínea o aumentar el riesgo de cálculos renales.
La cantidad de cúrcuma que se recomienda tomar al día varía según la forma de consumo y el propósito. En general, se considera seguro consumir entre 500 y 2000 mg de curcumina al día, que es el principal componente activo de la cúrcuma. Para fines medicinales, se recomienda entre 500 y 1000 mg de curcumina al día
Beneficios de la cúrcuma
- Contribuye al drenaje hepático y elimina las piedras en el riñón o la vesícula biliar.
- Reduce la presencia del colesterol malo y los triglicéridos en el organismo.
- Ayuda a resistir los efectos de medicamentos debilitantes y tratamientos fuertes, como la quimioterapia.
- Mejora la memoria. Este ingrediente ayuda a combatir los trastornos de memoria relacionados con la edad.
- Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. El consumo de cúrcuma, junto a una dieta sana y el ejercicio diario, contribuye a prevenir de forma natural los infartos.
- Combate resfriados, gripes, asma y otras enfermedades de la misma índole.
- Estimula el sistema nervioso y fortalece el sistema inmunológico.
- Combate el dolor estomacal. Además, calma la acidez y evita cólicos intestinales y flatulencias, porque es carminativa.
- Ofrece propiedades antinflamatorias. Ideal para tratar tales trastornos como: artritis, cistitis, síndrome del túnel carpiano, periodos menstruales, enfermedad de Crohn, colon irritable, etc. Tanto que se le conoce en fitoterapia como el ibuprofeno natural.
- Combate la depresión y el estrés, ya que este ingrediente aumenta la serotonina.
- La clave para mejorar su absorción es combinarla con pimienta negra y una grasa saludable como el aceite de oliva virgen extra o el aguacate.
- En los guisos, se añade en los últimos minutos de la cocción, sin que esté hirviendo, para que no se pierdan sus propiedades.
- Cúrcuma fresca: Rallando la raíz fresca y añadiéndola directamente a ensaladas, batidos o salteados.
- Infusión: Hierve agua, retira del fuego, añade cúrcuma en polvo y pimienta negra. Puedes agregar limón o miel al gusto, y beberla en ayunas o después de las comidas.